Contacto | Sobre Nosotros
ANHA

Actos inhumanos de mercenarios de Suleiman Shah continúan en al-Bab.

SULEIMAN AHMAD

ALEPPO – Los mercenarios de la llamada División Suleiman Shah, de Turquía, en la zona ocupada de al-Bab, en el cantón de al-Shahba, han secuestrado y violado a una mujer embarazada y la han arrojado a los campos de olivo. La mujer sufre trágicos daños psicológicos y físicos.

Un ciudadano que prefirió el anonimato por razones de seguridad y éticas, contó la historia de que la esposa de su hermano fue secuestrada por mercenarios de la llamada Division Suleiman Shah en la ciudad ocupada de al-Bab en al-Shahba.

El ciudadano dijo: “Hace 4 meses, una patrulla de mercenarios de la división Suleiman Shah entró en casa de mi hermano a las 5 de la mañana y lo arrestó bajo el pretexto de tratar con YPG, aunque asegurábamos que no teníamos relaciones con ellos”.

“Para la liberación de mi hermano, los mercenarios pidieron una demanda inmoral; tener sexo con su esposa, pero la familia se negó por completo, por lo que esta vez pidieron un rescate de 500 mil S.P”.

“Viviendo en una familia pobre que no puede pagar el pan, tuvimos que vender nuestros muebles a bajo precio, también tomamos prestado algo de dinero de nuestros familiares y lo dimos a los mercenarios, mi hermano ya liberado se vio obligado a quedarse en cama por 20 días a causa de las bárbaras torturas”.

“Algún tiempo después, la esposa de mi hermano y sus hijos fueron de compras, de repente se escuchó disparos, y los niños regresaron de vuelta pero sin su madre, dijeron que algunos hombres enmascarados la arrastraron a un coche y la capturaron”.

“Después, un anciano llamó a nuestra puerta diciendo que habían encontrado a una mujer inconsciente torturada y violada entre los campos de olivo, habiendo escuchado esto, mi hermano, sorprendido, perdió los sentidos y comenzó a golpearse la cabeza contra la pared”.

“Al ver a la mujer en tan mal estado, la llevaron a un hospital de Jarablus, cuando se le diagnosticó, resultó que fue brutalmente violada y perdió a su bebé, además, se le vieron marcas de golpes y torturas brutales en diferentes partes de su cuerpo”.

“La familia y peor aún la mujer, están pasando por una dura situación psicológica y física, llamo a todas las organizaciones de derechos humanos a intervenir para detener los actos de los mercenarios de este ejército de ocupación turco, y apelo a las fuerzas revolucionarias para liberar a nuestra zona de ellos”.